Soy Becca la revolucionaria. ¿Revolucionaria, por qué?

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Serpiente de dos cabezas Azteca (datada: 1400-1521), Museo Britanico en Londres, Reino Unido.

Revolucionaria: adjetivo. Esta es la definición que mejor se adapta: decir que algo es revolucionario (una persona, una idea, etc.)  significa constituir o producir un cambio mayor o fundamental. Por ejemplo: una nueva idea o producto revolucionario.

En las próximas publicaciones, les contaré un poco más sobre mí y por qué decidí comenzar este blog, que eventualmente lo acompañaré con un vlog.

Crecí en Los Angeles, California, de segunda generación de mexico-estadounidenses. Mi familia era de clase media. Mi padre, quien nació en El Paso, Texas, era miembro de sindicato y soldador de profesión. Ganaba bien. Recuerdo que fuimos una de las pocas familias con una videograbadora VHS en cuanto salió de venta; tenía Barbies (plural) incluyendo Ken y los accesorios de Barbie; Tenía una casa de muñecas de mi tamaño; teníamos a Atari; y, salíamos a comer afuera (mucho) – comida china, comida mexicana, McDonalds, Jack-in-the-Box, etc. Pasamos mucho tiempo en el parque montando bicicletas, paseando en familia, preparando “tortas” de jamón y aguacate y frijoles para llevar al parque y hacer picnics. Poco sabía que todo esto de comer fuera, comer comida fast-food y comida procesada (muy común en EEUU) alentaría hábitos de alimentación muy pobres que me costarían superar como adulto.

Pero no comíamos solo comida chatarra. Los domingos, la familia entera (tíos, tias, primos, primas, abuelos) se encontraba en la casa de mi abuela para desayunar, y en el menú estaba: menudo. Todos los niños jugaban afuera y correrían por los patios mientras los adultos se ponían al día con los sucesos de la semana anterior.

Vivíamos bien. Era una niña feliz y éramos una familia fuerte…eso fue, hasta que mi padre cayó en el alcoholismo y la adicción, yo tenía 12 años. Desde entonces, todo se derrumbo. He experimentado mucho en la vida y he aprendido muchas lecciones.

El resumen que les comento aquí es para darles una idea de lo que experimenté en mi vida desde muy joven. Hay muchas observaciones y perspectivas que obtuve al pasar por una infancia, adolescencia y adulta tan dura.

A pesar de todo lo anterior, trabajé muy duro, y llegue a graduarme de una universidad privada en Los Ángeles summa cum laude, es decir con honores, en Administración de Empresas y Finanzas. Muy temprano, decidí enfocar mi carrera en el sector de la salud y desde los 16 años, cuando empece trabajar por un hospital los fines de semana, empece a desarrollare una sólida experiencia en este sector que me ayudó económicamente y me llevó a trabajar para las organizaciones sanitarias más grandes del mundo (incluso una “Fortune 10”) y también trabaje por una de las principales firmas de servicios profesionales, asesoria y contabilidad en el mundo. Logre mi objetivo profesional de ser ejecutiva en una de las empresas mas grandes del mundo, antes de los 40 años, y he tenido la oportunidad de viajar por el mundo.

A través de mi experiencia trabajando para la firma de servicios profesionales, también tuve la maravillosa oportunidad de vivir en el extranjero, en Londres. ¿Por qué importa esto? Importa porque solo un par de años después, he decidido dejarlo todo, tomarme un año sabático y mudarme a la Ciudad de México.

Eso si, es un riesgo salirse de los EEUU trabajando por unas de las mas destacadas empresas en el mundo, con todos los beneficios que eso atrae y a la altura de sus logros y su poder adquisitivo. ¿Por que hice eso? ¿Qué podría ser tan convincente que una persona pueda alejarse de una vida con tantos privilegios?

Porque estoy convencida que la manera en que estamos viviendo la vida, especialmente en los EEUU, sin respeto al ser humano, a los animales, sin respeto a la naturaleza y consumiendo cosas con una voracidad que nos ha brindado la tasa más alta de obesidad en el mundo y que está creando todo un pueblo de gente con múltiples enfermedades crónicas (diabetes, hypertension, etc.) no es sostenible y va a llegar a un fin catastrófico.

Lo peor es que nosotros (EEUU) estamos exportando este modo de vivir al mundo entero. Yo lo veo en Mexico, lo vi en España, en el Reino Unido, y en Francia.

No nos importa el hecho de que explotamos a gente en países sub-desarrolados, contaminamos sus ríos y sus mares–incluso, contaminamos los nuestros también–todo esto en el nombre del capitalismo sin frenos, descontrolado y desequilibrado, que se nos ha escapado de las manos.

Bueno, como resultado, todas esas lecciones que aprendí en mi vida llena de acontecimientos, incluso las lecciones que sacas de cada interacción durante la vida y mi bi-culturalismo que me permite ver las cosas a través de una perspectiva estadounidense y también de una perspectiva mexicana, compartiré con ustedes mi perspectiva y ideas de cómo podemos todos unirnos para hacer cambios en nuestras vidas con el fin de vivir una vida responsable y sustentable. Mis blogs y mis vlogs (que pronto vendrán) se dedicaran a estos temas.

Espero proveerles la información que necesitan para ayudarles y convencerles que adopten una vida sustentable, completamente conscientes de como cada acción tiene consecuencias y realmente pensar si las consecuencias valen la acción. Es decir, vivir una vida responsable y ejercer ese poder de consumidor que tenemos cada uno de nosotros para mover las cosas en una dirección sustentable y justa para cuidar nuestro futuro, el futuro de nuestros hijos y el futuro de nuestro planeta.

¿Por qué revolucionaria?

Porque espero brindarles a ustedes, mis lectores, ideas que constituyen o provocan un cambio importante o fundamental en la forma en que vemos la vida; en la forma en que vemos a nuestra salud; en la forma que entendemos que nuestras acciones están bajo nuestro control en temas de la influencia del capitalismo en nuestra comida y salud; en la forma en que vemos la felicidad; y, en la forma en que vemos nuestra responsabilidad de tomar decisiones que son socialmente responsables. También deseo cambiar la forma en la que EEUU ve a México y en la forma en que vemos las relaciones entre EE UU y México.

En el mundo de hoy, vivimos nuestras vidas atrapados en una rueda de hámster que recorre 150 millas por hora, sin llegar a ninguna parte. Nos desconectamos de nuestra comunidad, de los seres humanos y la realidad. Hemos perdido el aprecio por las cosas sencillas de la vida, las que producen la “verdadera” felicidad.

Para comprobar la seriedad de lo que les digo, he elegido dejar una carrera muy bien remunerada y mudarme a la Ciudad de México en octubre de 2018 mientras me dedico a este nuevo proyecto. Así están de grave las cosas. Siento la urgencia de comunicarles al público lo que cada uno de ustedes puede hacer para que tomemos las acciones necesarias en colectivo y cambiar las cosas.

Estás leyendo este blog mientras me preparo para salir de los EEUU durante los próximos 60 días. Tengo la intención de explorar a fondo la comida, la gente, la cultura y las lecciones que los mexicanos y sus antepasados (el México antiguo) nos pueden aportar, enseñándonos la valoración de la familia, de las amistades, del amor, del respeto a las tradiciones y respeto a la naturaleza.

Siguanme los buenos!!